• Inicio
  • Posts RSS
  • Comments RSS
Blue Orange Green Pink Purple

Pulquería Electoral

Hasta el 1° de Julio estaremos hablando de política, elecciones y cosas peores.

Lo que viene

Mayo:
Semana 36 Sinfonías

Semana 37 Obras arquitectónicas importantes

Semana 38 Danza
Mostrando entradas con la etiqueta Jean Paul Sartre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jean Paul Sartre. Mostrar todas las entradas

02 noviembre 2011

Y ahora ni sombra soy (8)

Dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido, y el Día de muertos no es la excepción.  Bueno, “perdido” no es el término correcto, porque se sigue celebrando en México; pero estando a kilómetros de distancia, creo que uno percibe muchas diferencias culturales a las que jamás había puesto atención porque eran las “normales”.
En Francia, por ejemplo, la muerte es algo muy serio. Uno no bromea con la muerte, uno no recuerda a la gente que va a morir, uno no se toma la muerte a la ligera, etc. Si la muerte tuviera un color, aquí sin duda sería el negro, por su seriedad, tristeza, connotación negativa, dolor…. Y es que basta con darse una vuelta por los cementerios para entender ese miedo que tiene la gente de una etapa obligatoria y que inevitablemente va a llegar (a excepción que seas el Sr. Burns y te congeles).
Los últimos días decidí ir a recorrer los 3 cementerios principales de París: Montparnasse, Montmarte y Pere Lachaisse.
Aquí debo hacer un paréntesis para decir que nunca he sido fan de los cementerios, creo que en toda mi vida he pisado 4 o 5 (contando los que he visitado recientemente).
¿Qué tiene que ver todo esto con el día de muertos? Mucho, porque uno se da cuenta del traslado de esas ideas “nonosvamosamorirsomosinmortales” de los franceses por las tumbas de los cementerios.
Lo primero que me llamo la atención es que un gran porcentaje de las tumbas están abandonadas. Pero bueno, eso no es de sorprenderse, porque incluso en México sucede. Sin embargo, lo impactante es que las tumbas más descuidadas y a las que nadie les hace caso son en su mayoría las tumbas más grandes del Panteón. Por ejemplo, me tocó ver la tumba de un Marqués al que le habían construido una tumba gigante, que de altura no medía menos de 3 metros. ¿Y saben qué? Estaba sola. Si, también es importante decir que se murió a finales del siglo XIX. Pero mientras estaba contemplando la tumba en cuestión, no podía evitar preguntarme: ¿No hubiera podido hacer algo mejor con su dinero? Y es que ya no se si me dan risa o lástima las tumbas gigantes o lujosísimas Por ejemplo, había otra que era de puro mármol. Una más que hasta una fuente tenía, etc. Etc. Etc.  Como si el lujo de su tumba los colocara en un nivel superior al resto de los muertos… Me dan ganas de gritar “¡Estás muerto! Igual que el de la tumba simplona de cemento al lado”.  Ponerle letras en oro, una estatua súper complicada u atracciones hidráulicas no va a revivirlo.
Además, me sorprendió mucho que las tumbas de personajes “importantes” eran las más simples. Por ejemplo, la tumba de Julio Cortázar no mide más de 1m2  y además la comparte con otro muerto. La de Jean Paul Sarte y Simone de Beauvoir es indistinguible, a menos que lleves un mapa, etc.  Y así podría seguir con la de Jim Morrison, Victor Hugo, etc. Son tumbas simples,  sin embargo siempre están llenas de flores, recados, recuerdos… Quizá su tumba refleje su opinión a la muerte, algo inevitable y que en lugar de preocuparse por ello en vida, deberíamos utilizarlo como motor para ser mejores. Quizás son tumbas simples, porque reflejan la poca importancia que tiene su cuerpo físico, cuando lo mejor que hicieron, lo hicieron en vida. No necesitan construir una fortaleza de cemento, porque incluso si alguien roba su cuerpo, no pueden robar lo mejor que fue su obra y que forma parte de nuestra cultura general. No necesitamos un cuerpo al cual rendirle tributo para continuar disfrutando eso.
Y bueno, después de esta breve reflexión producto de los panteones, les dejo una foto que amé. La tomé en el cementerio de Montmarte y no podría estar más de acuerdo con la frase.
"Apurémonos a vivir, antes que la muerte nos atrape"



¡A vivir!
Publicado por Jean Genie en 3:34 0 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: celebraciones a la muerte, Cementerios, cultura, día de muertos, Entre pulques cervezas y vinos, francia, Jean Paul Sartre, mexico, México, Pau, religión, surrealismo

24 octubre 2011

Jean-Paul Charles Aymard Sartre

“por su obra que, rica en ideas y llena del espíritu de la libertad y la búsqueda de la verdad, ha ejercido una influencia de largo alcance en nuestro tiempo” (motivo por el que se le otorgó el Premio Nobel).

El 22 de octubre de 1964 a los 59 años Jean Paul Sartre (escritor y filósofo Francés) rechazó el Premio Nobel de literatura en un comunicado que dio en París. “Un escritor no debe aceptar premios oficiales, porque el hacerlo agregaría la influencia de la institución que honró su trabajo al poder su pluma y eso no sería justo para el lector”. Con esas palabras rechazó uno de los reconocimientos más importantes que existen. Tenía por regla rechazar todo reconocimiento ya que para él los lazos entre la cultura y el hombre debían desarrollarse directamente, sin pasar por las instituciones.

En la ontología de Sartre  lo que diferencia a los seres humanos de todos los demás es precisamente nada. El “ser humano” no es lo mismo que el resto del ser, pero se distingue de el por ese nada que los separa. La nada se encuentra enrollada en el corazón del ser como una lombriz en una manzana. En donde hay nada, hay conciencia, pero esto no significa una correlación. La conciencia y la nada dependen del ser, pero ellos no tienen una esencia, por lo tanto no son. La ontología de Sartre es una descripción fenomenológica de la relación de esta nada, que es la conciencia, al ser del cual depende.

El ser, en la visión de Sartre, es la condición de toda revelación. Para que algo sea revelado, para que esté ahí, tiene que ser, tiene que existir. La conciencia revela al ser. La conciencia nace con el apoyo de un ser que no es en sí mismo. El estar consciente de un objeto, no significa convertirse en ese objeto. El objeto no entra en la conciencia más de lo que la conciencia entra en el. La conciencia no es una cosa, no es una entidad ni una sustancia. Sartre la llama un “absoluto no sustancial”. Es absoluto porque es insustancial. Toda conciencia es conciencia de algo y al mismo tiempo conciencia de sí mismo.

“El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del existencialismo.” (El existencialismo es un humanismo, J. P. Sartre).

Para Sartre el ser humano está "condenado a ser libre”. En su visión somos arrojados a la acción y somos responsables plenamente de nuestras acciones sin excusas. Esto es porque no existe un creador que nos visualice, y utilice, como instrumentos, con un propósito y un destino. Por lo tanto la existencia precede a la esencia. Nuestra existencia como seres humanos es una existencia consciente. Como ya dije el ser del hombre se distingue del ser de la cosa porque es consciente. La existencia humana es un fenómeno subjetivo, en el sentido de que es conciencia del mundo y conciencia de sí y que el acto de ser consciente es precisamente la introducción de la separación de (auto) conocimiento de su objeto.

Todo esto lo podemos ver en su novela más célebre: La Nausea. En la que ilustra a través del protagonista de la novela, como la autenticidad y la libertad no se pueden aprender y se deben ganar. Lo más importante en la vida es la experiencia, muy por encima del conocimiento. No contamos con una naturaleza humano o instintos que nos guíen, sólo contamos con la experiencia que vamos adquiriendo en nuestra vida. También pensaba que las novelas podían servir de ejemplos de vida, de los cuales podemos extraer lecciones o ejemplos que se adhieran a nuestra experiencia.

Roquentin, el protagonista de La Nausea, se encuentra por todos lados con situaciones impregnadas de significados que llevan el sello de su existencia. Todo lo que encuentra en su vida está rodeado por el omnipresente hedor y, desagradable, sabor de su libertad. Por más que lo intenta no puede huir de su compromiso con el mundo y la vida. Roquentin padece esa condena de ser libre, en su peor faceta, que es la autonomía de la voluntad. Nuestra moralidad se subyace a nuestra habilidad de elegir, derivada de nuestra libertad, condicionada por el contexto. La moralidad es subjetiva; el juzgar si es correcto o incorrecto varía dependiendo de la perspectiva y el contexto. Sartre pone en evidencia, en esta brillante novela, la indiferencia del mundo hacia el individuo.

Con el temor de que no me vuelvan a leer si sigo escribiendo, hasta aquí dejo esta breve revisión de las ideas de Sartre y su obra. Los invito a conocerlo mejor, leer La Nausea y juzgar si mis palabras le hacen justicia a la brillantez de la única persona que ha rechazado un Premio Nobel por voluntad propia.

Twitter: CorvusPhil

Publicado por Unknown en 7:17 2 comentarios
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir en XCompartir con FacebookCompartir en Pinterest
Etiquetas: Christian Guerrero, Corvus, filosofia, Jean Paul Sartre, libros, literatura, Nausea, Premio Nobel, Tlachiquero de palabras
Entradas antiguas Inicio
Suscribirse a: Entradas (Atom)

La Pulquería

  • Quienes somos:
      Blog colectivo que expresa la opinión, experiencia y sentir de 4, ó 5 ó 3 autores en temas que a todos nos competen.
  • Semanas pasadas

    • Indice

    Columnas

    • Curado de naranja (22)
    • Entre pulques cervezas y vinos (22)
    • Letras en el amate (3)
    • Los desvaríos de Mayáhuel (27)
    • Relatos de mi barrio (25)
    • Tlachiquero de palabras (16)

    Archivo del Blog

    • ▼  2012 (16)
      • ▼  jun 10 - jun 17 (1)
        • Berumen y el Observatorio Universitario Electoral
      • ►  may 6 - may 13 (2)
      • ►  abr 29 - may 6 (1)
      • ►  abr 22 - abr 29 (4)
      • ►  abr 15 - abr 22 (5)
      • ►  mar 4 - mar 11 (3)
    • ►  2011 (110)
      • ►  nov 27 - dic 4 (2)
      • ►  nov 20 - nov 27 (3)
      • ►  nov 13 - nov 20 (2)
      • ►  nov 6 - nov 13 (3)
      • ►  oct 30 - nov 6 (4)
      • ►  oct 23 - oct 30 (3)
      • ►  oct 16 - oct 23 (5)
      • ►  jun 12 - jun 19 (2)
      • ►  jun 5 - jun 12 (3)
      • ►  may 29 - jun 5 (3)
      • ►  may 22 - may 29 (3)
      • ►  may 15 - may 22 (4)
      • ►  may 1 - may 8 (4)
      • ►  abr 24 - may 1 (5)
      • ►  abr 17 - abr 24 (4)
      • ►  abr 10 - abr 17 (5)
      • ►  abr 3 - abr 10 (5)
      • ►  mar 27 - abr 3 (4)
      • ►  mar 20 - mar 27 (4)
      • ►  mar 13 - mar 20 (4)
      • ►  mar 6 - mar 13 (4)
      • ►  feb 27 - mar 6 (4)
      • ►  feb 20 - feb 27 (4)
      • ►  feb 13 - feb 20 (4)
      • ►  feb 6 - feb 13 (4)
      • ►  ene 30 - feb 6 (4)
      • ►  ene 23 - ene 30 (4)
      • ►  ene 16 - ene 23 (3)
      • ►  ene 9 - ene 16 (3)
      • ►  ene 2 - ene 9 (4)

    La pulquería

    Colaboradores

    • Bex
    • Los Pulqueros
    • Mariana
    • Unknown
    • YaïrML
    • leo
    Con la tecnología de Blogger.

    Seguidores

  • Search






    • Home
    • Posts RSS
    • Comments RSS
    • Edit

    © Copyright La pulquería. All rights reserved.
    Designed by FTL Wordpress Themes | Bloggerized by FalconHive.com
    brought to you by Smashing Magazine | Blogspot Templates

    Back to Top