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Pulquería Electoral

Hasta el 1° de Julio estaremos hablando de política, elecciones y cosas peores.

Lo que viene

Mayo:
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02 noviembre 2011

Y ahora ni sombra soy (8)

Dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido, y el Día de muertos no es la excepción.  Bueno, “perdido” no es el término correcto, porque se sigue celebrando en México; pero estando a kilómetros de distancia, creo que uno percibe muchas diferencias culturales a las que jamás había puesto atención porque eran las “normales”.
En Francia, por ejemplo, la muerte es algo muy serio. Uno no bromea con la muerte, uno no recuerda a la gente que va a morir, uno no se toma la muerte a la ligera, etc. Si la muerte tuviera un color, aquí sin duda sería el negro, por su seriedad, tristeza, connotación negativa, dolor…. Y es que basta con darse una vuelta por los cementerios para entender ese miedo que tiene la gente de una etapa obligatoria y que inevitablemente va a llegar (a excepción que seas el Sr. Burns y te congeles).
Los últimos días decidí ir a recorrer los 3 cementerios principales de París: Montparnasse, Montmarte y Pere Lachaisse.
Aquí debo hacer un paréntesis para decir que nunca he sido fan de los cementerios, creo que en toda mi vida he pisado 4 o 5 (contando los que he visitado recientemente).
¿Qué tiene que ver todo esto con el día de muertos? Mucho, porque uno se da cuenta del traslado de esas ideas “nonosvamosamorirsomosinmortales” de los franceses por las tumbas de los cementerios.
Lo primero que me llamo la atención es que un gran porcentaje de las tumbas están abandonadas. Pero bueno, eso no es de sorprenderse, porque incluso en México sucede. Sin embargo, lo impactante es que las tumbas más descuidadas y a las que nadie les hace caso son en su mayoría las tumbas más grandes del Panteón. Por ejemplo, me tocó ver la tumba de un Marqués al que le habían construido una tumba gigante, que de altura no medía menos de 3 metros. ¿Y saben qué? Estaba sola. Si, también es importante decir que se murió a finales del siglo XIX. Pero mientras estaba contemplando la tumba en cuestión, no podía evitar preguntarme: ¿No hubiera podido hacer algo mejor con su dinero? Y es que ya no se si me dan risa o lástima las tumbas gigantes o lujosísimas Por ejemplo, había otra que era de puro mármol. Una más que hasta una fuente tenía, etc. Etc. Etc.  Como si el lujo de su tumba los colocara en un nivel superior al resto de los muertos… Me dan ganas de gritar “¡Estás muerto! Igual que el de la tumba simplona de cemento al lado”.  Ponerle letras en oro, una estatua súper complicada u atracciones hidráulicas no va a revivirlo.
Además, me sorprendió mucho que las tumbas de personajes “importantes” eran las más simples. Por ejemplo, la tumba de Julio Cortázar no mide más de 1m2  y además la comparte con otro muerto. La de Jean Paul Sarte y Simone de Beauvoir es indistinguible, a menos que lleves un mapa, etc.  Y así podría seguir con la de Jim Morrison, Victor Hugo, etc. Son tumbas simples,  sin embargo siempre están llenas de flores, recados, recuerdos… Quizá su tumba refleje su opinión a la muerte, algo inevitable y que en lugar de preocuparse por ello en vida, deberíamos utilizarlo como motor para ser mejores. Quizás son tumbas simples, porque reflejan la poca importancia que tiene su cuerpo físico, cuando lo mejor que hicieron, lo hicieron en vida. No necesitan construir una fortaleza de cemento, porque incluso si alguien roba su cuerpo, no pueden robar lo mejor que fue su obra y que forma parte de nuestra cultura general. No necesitamos un cuerpo al cual rendirle tributo para continuar disfrutando eso.
Y bueno, después de esta breve reflexión producto de los panteones, les dejo una foto que amé. La tomé en el cementerio de Montmarte y no podría estar más de acuerdo con la frase.
"Apurémonos a vivir, antes que la muerte nos atrape"



¡A vivir!
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Etiquetas: celebraciones a la muerte, Cementerios, cultura, día de muertos, Entre pulques cervezas y vinos, francia, Jean Paul Sartre, mexico, México, Pau, religión, surrealismo

19 octubre 2011

"A mi lo que más me gusta del pulque, son sus múltiples sabores"


Hablar del Pulque, Tequila o Mezcal siempre me pone en aprietos. Las razones son simples: No soy una amante de la degustación de bebidas alcohólicas (para mí el alcohol sirve para emborracharse y ya), lo que conlleva a que todo el alcohol del mundo me sabe igual.

Ok puritanos y defensores de las tardes con “queso y vino”, o del “cada plato lleva su bebida específica”… Este es el momento en el que se indignan. Pero lo siento, si de degustar se trata, siempre he preferido las bebidas muy dulces; y dentro del alcohol no es la excepción.

Por muchos años me negué a probar el pulque, porque si de por si el tequila y el mezcal son muy fuertes para mí, yo pensaba que el pulque me iba a destrozar el estomago de por vida. Pero no fue así.

He aquí la bella historia de cómo fue que me enamoré de esta bebida:

Una mañana platicando con unos amigos salió el tema del pulque. Yo comenté que jamás lo había probado y que había muchos rumores al respecto que tampoco me animaban a hacerlo (que si se fermentaba con excremento, que si sabía muy mal, etc. ) Ellos sorprendidos, me dijeron que el día que fueran a una pulquería me llevarían para que opinara con la “debida experiencia”. Y pues como dice el dicho, “a quién le dan pan que llore”, acepté.

Pasaron las semanas,  y por fin llego el día prometido. Después de dar muchas vueltas por el Centro de la Ciudad de México, recordarle su mamá a unos cuántos camioneros, esquivar a los peatones kamikazes y encontrarse a uno que otro policía dormido, llegamos a un establecimiento que de haber ido sola, seguramente habría pasado por alto. Un viejo letrero que establecía que ahí “Estaban prohibidas las viejas”.

En el preciso momento en el que metí un pie en el establecimiento, hubiera jurado que me trasladaron a otra época. La decoración, la música, el ambiente… Sólo me faltaban mis trenzas, mi fusil y ¡”Ámonos para la Guerra Cristera!”

Mis amigos pidieron cada uno un pulque al natural. Pero como yo sospechaba que eso seguramente no iba a gustarme, decidí pedir uno de fresa.

Cuando el mesero vino, nos trajo la que en otros tiempos la famosa “bebida de los dioses” en unos tarritos de barro muy simpáticos. Cada uno tenia refranes, muy culturales por cierto. Otros sacaban al macho mexicano revolucionario tipo “vieja tu quédate en la cocina que sólo para eso sirves”. Pero lo importante era el contenido.

Antes de probar el mío, mis amigos me dijeron que probara el natural.  En resumen, el sabor y la textura es por mucho de las cosas más asquerosas que he probado en mi vida.  Supongo que por algo decía en la entrada que las féminas no estaban admitidas. Pero el mío, que tenía mucha más dulzura me encantó. Tanto, que hasta tengo en mi “Lista de Cosas por hacer antes de que muera”, probar todos los sabores existentes del pulque, omitiendo OBVIAMENTE el natural.

Platicando después con personas conocedoras del tema (entiéndase mis amigos los alcohólicos), me criticaban que el pulque original es el natural, que los saborcitos no contaban, etc. Personalmente, creo que siempre es bueno tener una referencia en cuanto a sabor, como en el caso del pulque puro, pero que eso no debería impedir a la gente de degustar otras variedades.

Tristemente, hoy en día los jóvenes se interesan más por las bebidas de moda con nombres extranjeros o provocativos, que por aquellas que nacen de nuestra cultura.  El pulque forma parte de ellas, y ofrece una variedad para todo tipo de paladares.  Pero los lugares que los ofrecen cada día se vuelven más exóticos y raros, dada la baja afluencia de visitas que reciben.

¡No dejemos que esta tradición caiga! ¡Arriba las pulquerías!
Publicado por Jean Genie en 11:08 1 comentarios
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Etiquetas: comida mexicana, cultura, Entre pulques cervezas y vinos, Pau

01 junio 2011

A esta triste... canción de amor

A mi me gusta pensar en el amor como en los desnudos. Ya sé, seguramente están pensando en analogías baratas tipo “El amor te desnuda el alma” y demás cursilerías de ese estilo. Pero no. Mi comparación no va por ese camino.
Piensen en una mujer desnuda, por ejemplo. Y luego piensen en sus representaciones gráficas. Uno puede ir desde los conocidos (y vulgares) libros del vaquero hasta las más sutiles representaciones renacentistas. En el primero se le da el significado primario, el deseo, pasión, calentura, preámbulo del acto sexual. En el segundo un significado más profundo como la pureza, la hermosura, la perfección, etc.
Lo mismo pasa con las canciones de amor (y desamor).
Una vez leí que las mejores obras de arte fueron creadas por corazones despechados. Concuerdo. Es más fácil plasmar los sentimientos negativos que positivos, porque cuando sentimos estos últimos sólo tenemos ganas de vivirlos, no de expresarlos para el beneplácito de los demás. Y cuando la gente lo intenta suelen pasar dos cosas: o el resultado es muy bueno o es muy malo. En mi opinión no hay términos medios.
Por ejemplo,
<!--[if !supportLists]-->1.1  <!--[endif]-->Ricardo Arjona le canta a su virginidad inexistente a través de “Tuve sexo mil veces pero nunca hice el amor”. La canción es mala, los argumentos y la letra dan risa, y sinceramente es una oda al cinismo. ¿Habrá alguien que le crea?La
VS.
<!--[if !supportLists]-->1.2  <!--[endif]--> Marvin Gaye  y su “Let’s get in on”. Esta canción es una oda a la sensualidad. Es sutil, la música es perfecta, la voz de cantante sensual. Si, dice las cosas más superfluas del mundo. Pero la manera en la que las dice hace que esta canción sea una de mis favoritas en el mundo.
2..1 “Absolute Beginners” de David Bowie. Esta canción tiene todo perfecto: música, letra, video… Tiene las dosis de dulzura perfecta con frases como “As long as we’re together, the rest can go to hell”, sin caer en el coma diabético.
                                                           VS.
2.2 La banda el recodo y el ofrecimiento de “un corazón igual al tuyo, sediento de cariño y de ternura”. Ok, la he bailado. Ok, me la sé de memoria. Pero puedo asegurarles que el 100% de la gente que se casó bajo la bendición de esta canción está divorciada. ¿La razón? El alcohol y la banda tienen lazos muy profundos… Y los matrimonios bajo el alcohol no funcionan… CASI NUNCA.

Y bueno, podría continuar con miles de canciones más, pero yo creo que ustedes tienen sus favoritas y sus detestables. ¿La conclusión? La sutileza siempre es mejor que “las noches de sexo” de winsin y yandel.

¡Hasta el próximo miércoles! (Si Leo propone nuevos temas)
Publicado por Jean Genie en 13:42 2 comentarios
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Etiquetas: Canciones de Amor, Entre pulques cervezas y vinos, Pau

25 mayo 2011

Ursurpadora... esperando por tu amoooor (8) ***

¡Ah los años 90's! Mi infancia... que bonitos y plásticos recuerdos. La década en que conocimos a Kabah y su "Calle de las Sirenas", que pedíamos que nos miraran a los ojos al ritmo de la Onda Vaselina (que después mutó a OV7) y que suspirábamos al ritmo de los Backstreet Boys y su "Everybody".

Pero nada, NADA me trae más recuerdos que la televisión.

Crecí en un pueblo donde el teléfono llegó cuando tenía 10 años (antes había 1 sólo teléfono en todo el pueblo y la gente se turnaba para hablar). ¿Televisión satelital? Ni pensarlo. Por ello, la televisión abierta constituía la única opción de entretenimiento visual. No concibo mi infancia sin Dragon Ball, Sailor Moon, Candy Candy, etc. ¡Ah la bendita barra de Canal 5 al servicio de la comunidad! ¿Quién no soñó con enviarle su energía a Gokú a través de un Genkidama? ¿Quién no soñó con transformarse en guerrera de la luna? ¿Quién no sufría con las peripecias de Candy? Es más, hasta de la jodida catafixia de Muebles Troncoso, que para nosotros, infantes mocosos, constituía el equivalente de ganar el melate.

Sin embargo, este post no es respecto a las caricaturas. Yo no puedo concebir mi infancia sin las bellas e originales historias de Televisa. O sea, las telenovelas. Todavía me veo bailando María la del Barrio, queriendo irme a vivir hippimente a la playa con mi "pulgoso" cual Marimar, u odiando a la gemela malvada de Gabriela Spanic en "La Ursurpadora". Aún recuerdo mi emoción cuando en alguna novela algún personaje tenía mi nombre. ¡Me sentía una persona importantísima!

Recuerdo las trillizas de Lucerito, y como la malvada, Paula, se acariciaba la ceja con su dedo meñique. Y cuando lo recuerdo, aún escucho de fondo "Lazos de amor atando nuestros sentimientoooooos, son tres hermanas que nacieron casi al mismo tiempooooooo"; o la enoooorme telenovela de "Soñadoras de la vida, siempre convencidas, luchan por sus sueños aunque sean fantasías". O la novela que marco mi sexto año de primaria cuya canción de entrada es una de mis favoritas aún en nuestros días "Pueden pasar tres mil años, puedes besar otros labios... pero nunca te olvidaré, pero nunca te olvidaré".

¡Ah el lavado mental televisivo!... Aún recuerdo cuando mi prima y yo nos burlábamos de Zedillo diciéndole Cerillo. ¡Esperen! me acabo de acordar de otra canción telenovelesca "Porque me has regalado el privilegio de amarteeeeeee "....¡Oh no, ahí viene otra más! "Mi pequeña traviesa, yo amo a la traviesa.... te quiero tanto tanto tanto amor, que ya no puedo máaaas "...


¡Maldita seas televisa por el espacio que utiliza tu basura en mi disco duro personal!
Publicado por Jean Genie en 22:20 2 comentarios
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Etiquetas: 90s, Entre pulques cervezas y vinos, música, Pau, television

04 mayo 2011

Te he soñado tanto

El jueves y viernes pasado fui a París. A diferencia de otras veces que había ido a la "Ciudad de la Luz", esta vez no iba de guía de turistas, ni para encontrar a nadie. El objetivo era presentar un examen. Por eso, en mi tiempo libre me fui a vagar por las callecitas de París y di con un monumento que ni siquiera sabía que existía: El Monumento a las personas perecidas en el holocausto. Específicamente, gente que habitando en Francia, fue enviada a los campos de concentración durante la ocupación alemana. Es un monumento simple, a un desnivel a lado de Notre Dame. No hay señalamientos ni cúmulos de turistas que indiquen su existencia. Pero ahí está.
Bajando las escaleras hay una pequeña terraza con vista al Sena. Pero la vista se traba al tener una reja que nos recuerda lo que los deportados debieron sentir: Privación. No importa que tan bello sea el paisaje (el Sena no es precisamente bello que digamos perooo...), una reja siempre para quitarle su esplendor. Luego, a nuestra espalda hay una abertura. Suficiente para que entre una sola persona. No más. Al entrar tenemos la sensación de sofocarnos en este círculo de no más de 4 metros de diámetro. Hay frases escritas en dorado. Y es una de esas frases la que quiero compartir con ustedes.
Cuando la leí no pude evitar imaginarme la siguiente escena:
Un hombre siendo deportado a un campo de concentración. Está en medio de una multitud, en medio de más deportados. Pero está sólo. Como los otros millones que marchan con él. Caminan en medio de la nieve, a marchas forzadas. Separados de su familia, de sus conocidos... de todo aquello que les da seguridad. Viaja con más gente... pero está sólo...
Como la gente ahora. Viaja en metro pero está sola, entre música mp3, libros, celular. Cruzamos tanta gente en el día, pero caminamos sólos... ya nos olvidó como detenernos a platicar. Viajar solo no es algo extraordinario, ya tenemos la habitud... la practicamos todos los días...

Les dejo el poema. Lo escribió Robert Desnos, un poeta surrealista francés que murió en un Campo de Concentración Nazi. Se llama "El último poema", y salió a la luz en 1953, 8 años después de que muriera.



Le dernier poème
J'ai rêvé tellement fort de toi,
J'ai tellement marché, tellement parlé,
Tellement aimé ton ombre,
Qu'il ne me reste plus rien de toi,
Il me reste d'être l'ombre parmi les ombres
D'être cent fois plus ombre que l'ombre
D'être l'ombre qui viendra et reviendra
dans ta vie ensoleillée

Traducción

El último poema

Te he soñado tanto
He caminado tanto, hablado tanto
Que no me queda nada más de ti
No me quedan más que las sombras de las sombras
Ser cien veces más sombrío que las sombras
Ser la sombra que vendrá y vendrá
en tu vida soleada.
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Etiquetas: Entre pulques cervezas y vinos, francia, Pau, poemas, viajes

27 abril 2011

Quiero que me quierasssss (8)

En un verano de finales de los años 90’s, cuando ya era capaz de desplazarme en micro por el hermoso puerto de Manzanillo, una mañana llegué al único cine que en ese entonces había. No recuerdo su verdadero nombre, sólo sé que se le conocía como “El cine del fiesta”.
Esta fuente de entretenimiento constaba de 3 salas, cuyos asientos estaban a plano, por lo que si un gordo enorme se sentaba enfrente de ti, ya sabías que experimentarías la magia del cine cual ciego. Las películas que llegaban eran o de muy mala calidad (porque otros cines más “importantes” como el de Colima no las querían) o muy atrasadas (hasta 6 meses de diferencia con la cartelera nacional). Y bueno, podría seguirles contando anécdotas del lado oscuro del cine, que casualmente era conocido por encuentros carnales entre pubertos calenturientos (a MI no me consta).
Ese día de verano tomé el camión dirección Jalipa – Manzanillo Centro, trasbordé a otro que dijera Manzanillo Centro – Miramar y me bajé en el cine. De las 3 películas, 2 ya las había visto en la Ciudad de México cuando estaba de visita con mi papá. La elegida: “Las Delicias del Poder” protagonizada por la mismísima India María.
¿De verdad necesitan que les hable al respecto? La trama es de una indígena que cual chavo del ocho, llega al poder político “sin querer queriendo” y la odisea de todos los desbarajustes que ocasiona, con el toque cómico “a la mexicana” que nos caracteriza.
En su momento me dio risa, es más recuerdo haber llegado a mi casa recomendando la película (perdónenme, en Manzanillo no había medios de distracción en ese entonces). Pero ahora que lo pienso mejor sólo puedo decir: “NOPINCHENMAMEN”, ¿de verdad ese es el cine mexicano?
Nos quejamos de la discriminación contra los indígenas, de toda la violencia causada por el narco y los políticos, de la corrupción, de la falta de empleo, etc. Pero adoramos y reímos a morir cuando esos problemas se presentan en el cine. A ver, ¿quién no se rió con Rudo Y Cursi? Yo al verdad todavía tengo la canción de Gael en mi ipod, pero eso no quita la tristeza de saber que es la realidad en México: los niños prefieren ser futbolistas o narcos. Y lo mejor, el final de la película nos da a entender que los narcos viven felices para siempre. ¿Lejos de la realidad? No lo creo.
Ya sé, soy una amargada, pero creo que en el momento en el que nos dejen de dar risa esas cosas podremos comenzar a tomar medidas en serio. El papel de la india María da risa, pero a los miles de indígenas que son discriminados a causa de un ESTEREOTIPO no les da tanto.
Yo nada más les digo, luego no se quejen cuando los diputados quieran parecerse a los mirreyes de las películas basadas en política… A ver si nos reímos igual cuando veamos que de nuestros impuestos (sí, yo también pago impuestos aunque esté en la lejanía) se pagaron su estética en el Congreso Nacional.
Bien lo dijo Salinas de Gortari: “Esto es política ficción”… ¿Dónde queda la raya que separa la una de la otra?
Publicado por Jean Genie en 16:40 0 comentarios
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Etiquetas: cine mexicano, educación, Entre pulques cervezas y vinos, fútbol, mexico, Pau

20 abril 2011

Voulez-vous manger avec moi?

Este post lo comienzo estando ligeramente pasada de copas luego de haber bebido una botella de vino rojo de la Côte de Rhône.
Como ya he mencionado en otros post (para más información denle click en la etiqueta Pau), no he viajado mucho en mis 22 años de vida. Por ello, en este post, su humilde servidora les hablará de la comida francesa, dado que he pasado los últimos 15 meses de mi vida en este hermoso país.
Lo primero que uno tiene que saber de la comida francesa es que la presentación no es importante. Quizá la única excepción sería la repostería (pâtisserie en francés). La mayoría de los platos franceses tienen en la vida real (o sea no restaurantes) presentaciones asquerosas que ni siquiera dan ganas de probarlos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el sabor es inversamente proporcional a su presentación. (L'andouillete chablisienne es la excepción. Ese plato es algo del demonio. Es una especie de moronga en un intestino de vaca.... jamás lo comeré de nuevo).
La segunda cosa que ustedes deben de saber, es que los franceses tienen un paladar superdesarrollado para detectar la calidad de los ingredientes con los que se cocinó el platillo. De verdad. He conocido franceses de todos los niveles económicos y todavía me impresiona cuando son capaces de desglosar los ingredientes de cierto plato y sus respectivos niveles de calidad. En pocas palabras el dinero francés se gasta así: 50% va destinando a un buen vino, 50% a comida de calidad. Es mejor comer poco pero bueno, que mucho pero no tan bueno. Los estudiantes, debido a su budget tan bajo, están excluidos de esta investigación.
La tercera cosa, el vino NUNCA falta en una mesa francesa. Yo pensaba que era cliché, que no era posible que una botella de agua costara más cara que una botella de vino. Me equivoqué. Casa que no tiene cava no es respetada. Y más en la zona de Chablis. Además, como ustedes mis cultos lectores sabrán, hay alcohol para cada momento. Se usa la champagne en la entrada, vino blanco o rojo según el plato principal, vino rojo con los quesos, un alcohol súper fuerte de cuyo nombre no me acuerdo para digerir, y la champagne otra vez en el postre.
Los franceses son MUY cuadrados en cuanto a los tiempos de la comida. No existe eso de la comida rápida en las familias tradicionales. Y la cosa que más me llamó la atención es que ellos desayunan como mendigos, comen como príncipes y cenan como reyes. La comida de la tarde/noche es la más abundante, dado que es la hora a la que pueden cocinar con tranquilidad. Eso explica mis kilos ganados en los meses pasados. Me invirtieron mi rutina!
Hay muchas cosas  que he probado:

  1. Carne tártara. Carne de caballo CRUDA, con especias. Se come encima de un pan tostado. Asqueroso. Sólo para amantes de este tipo de comida. 
  2. Andouillete. Como he mencionado, moronga dentro de un intestino de sepa cual animal. Asqueroso también. 
  3. Ratatouille. Es la cosa más simple del mundo pero yo la amo. Calabacitas, berenjenas, tomate, etc. Se cuece, y se cuece, y se cuece. Entre más, es mejor. 
  4. Tartiflette. Tarta con papas y cebollas. Es típica de la zona de los alpes porque el queso que se utiliza es el queso Savoyard, de la zona de la Savoie, que es la zona de los alpes. 
  5. Raclette. Otro plato típico de los alpes. Es queso fundido al que le agregas papas o charcuterie (embutidos). 
  6. Caracoles de Borgoña. Caracoles (si, esos babosos que se pasean por su jardín), con mantequilla y especias. Los amo, y son por mucho mi platillo favorito francés.
Bueno queridos lectores, me despido. Espero que este pequeño breviario cultural haya sido de su agrado. Disculpen ustedes las faltas de ortografía que pudieran encontrar. Mi nivel de alcohol está penado por la policía de la gramática y ortografía.
Besos mil.
Publicado por Jean Genie en 13:01 3 comentarios
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Etiquetas: comida extranjera, Entre pulques cervezas y vinos, francia, Pau, vino

13 abril 2011

¿Podría darme un kilo de paz interior por favor?

Cada peregrino encuentra en el camino de Santiago su propio milagro

De todos los lugares que he conocido en mi vida, Vezelay ocuparía sin duda el puesto número dos entre mis favoritos.

Basílica de Vezelay
Tienda de fotos en Vezelay


Restos falsos de María Magdalena


Aún recuerdo la primera vez que fui ahí. Era a finales de Enero del 2010 y hacía mucho frío. Mientras iba manejando, me di cuenta de la importancia del sitio, ya que muchos kilómetros antes había carteles de la UNESCO señalándolo como Patrimonio de la Humanidad. Y de repente… lo vi. A lo lejos, en medio de una colina rodeada de árboles sin hojas, se encontraba el pequeño pueblo de Vezelay. Y en el punto más alto, la Basílica de Santa Magdalena.
Indicación del Camino de Santiago de Compostela
Estacioné el coche y comencé a caminar cuesta arriba. En medio de sus calles medievales había conchas que señalan el comienzo de uno de los caminos que llevan a Santiago de Compostela: el Lemosino (El nombre se debe a que pasa por Limousin, otra región en Francia). Y cuando llegas a la cima, una esplendorosa basílica blanca te recibe. Simple, no sobredecorada, no pintada y sin lujos. Uno se detiene frente a ella y siente su piel erizarse al pensar que 10 siglos atrás Ricardo Corazón de León  (Rey de Inglaterra) y Felipe Augusto (Rey de Francia) se reunieron aquí, posiblemente frente a este edificio, para comenzar la Tercera Cruzada.
Columna de la Cripta en Vezelay
Siendo un lugar tan importante, y con un pasado histórico tan rico, uno esperaría ver un poco más de presunción en su decoración interior… algo así como el lujo extremo de Notre Dame en París. Pero no, el interior es alto… muy alto. Y blanco. Tan blanco que cuando caminas en su nave principal, tienes la sensación de estar profanando un terreno inmaculado, puro y casi santo.

Cripta de Vezelay
Recuerdo mi emoción al descender por la cripta, donde antiguamente se pensaba que estaban los restos de “Santa Magdalena”. Después se supo que era mentira y Vezelay cayó en una especie de ‘olvido’. Aún así, en la cripta existe un relicario con esos restos, que todavía impresiona a uno que otro turista ignorante (me incluyo en ese término) que no conoce la verdadera historia. Pero la mejor parte de la cripta es su suelo. Irregular, hundido por partes, gastado por el paso de los siglos. ¡Es la iglesia que dio origen a la Basílica! Sepa dios de que siglo sea, pero al menos es anterior al XI. Lo único que pensaba era: estoy pisando el mismo suelo y viendo las mismas reliquias que alguien en el siglo XI. ¿Habrá sentido esa persona la misma mezcla de paz, curiosidad y miedo que flota en el ambiente? A uno se le eriza la piel de pensar en todo eso. Y a mí se me erizó el doble cuando descubrí que aún existe la abadía benedictina, y ¡ABADES DE VERDAD!... Lo sé porque vi a varios caminando y ofreciendo en un ala de la iglesia misa en latín. ¿Cómo sé que no son fantasmas? Lo hacían con ayuda de micrófonos.


Abadía en Vezelay
Ese día al salir de la basílica tuve que regresarme a mi casa porque comenzó a nevar. 40 cm de nieve en menos de 2 horas. Pero he regresado al menos otras 5 veces, y cada que he tenido visita he intentado llevarlos a conocer el lugar. Es simplemente grandioso.
Restos de la muralla que rodea Vezelay
No sé cómo explicar el por qué amo tanto Vezelay ni tampoco si logre transmitirles el latido de mi corazón cada vez que lo visito. Sólo sé que siempre que tengo la oportunidad regreso, porque me siento como en casa. Soy feliz comiéndome un sandwich en los jardines de la basílica, mientras contemplo el paisaje desde la colina. Soy Feliz perdiéndome en una de sus callecitas medievales en los que siempre encuentro un resto de muro, una casa o un detalle de siglos atrás. O los caminitos que bordean la colina, bien trazados para los peregrinos de Compostela, y en los que ya he encontrado al menos dos “mini templos más”. Igual o más antiguos que Vezelay. Soy Feliz tomando vino caliente mientras veo caer la nieve sobre las conchas en metal del piso. Y algún día espero ser uno de esos millones de peregrinos que inundan la ciudad con mochilas en la espalda y bastón en mano. Porque quienes llegan a Santiago de Compostela nunca son los mismos que parten de Vezelay.



**Todas las fotos fueron tomadas por mí en mis múltiples viajes a Vezelay. El sábado voy a una caminata de 17 kilómetros que tiene como punto final este lugar. Rezaré por sus almas pecadoras.
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Etiquetas: Entre pulques cervezas y vinos, fotografía, Pau, peregrinajes, religión, viajes

06 abril 2011

Toda una noche embalsamados

No importa que Yayo destroce mi post en la sección de comentarios. Yo pienso en rock en español y el segundo nombre que se me viene a la mente es: Soda Stereo (el primero es Héroes del Silencio, pero el tema es rock LATINOAMERICANO).
No sé cómo comenzar a describir mi amor, pasión, admiración, alegría, sensualidad o nudo en la garganta que siento cada vez que escucho sus canciones. Puedo pasarme días y días viendo el DVD de sus conciertos, o escuchando su música. A partir de la prepa, no hay un solo momento de mi vida que no pudiera ambientar con una canción de ellos.
Sin embargo, creo que lo que más amo de ese grupo es la sensualidad y el candor que sus letras reflejan sin caer en lo vulgar. Desde mi punto de vista, un 90% de sus canciones habla de sexo, de noches de pasión. O quizá soy yo la que tiene la mente cochambrosa. O puede ser que no.
Es difícil elegir una canción que sea mi favorita. Hay tantas anécdotas ligadas a cada una de ellas. Podría comenzar con “Ella uso mi cabeza como un revólver” y el reflejo de las relaciones sádico-amorosas. O “Zoom” y las ganas que me dan de hacer un striptease cada vez que la escucho. O “Un millón de años luz” y la mirada sexy de Cerati cuando dice “Y esta noche es larga” O “Cuando pase el temblor” y su ritmo tan inusual. O “No existes” que siempre me recuerda a ese intento por olvidar. O “Prófugos” que me recuerda a mi masoquista personal. Aunque si de masoquismo hablamos, “Canción Animal” es el soundtrack perfecto.
Y así podría seguirme con cada canción que existe, e ir ligándola a una anécdota. Amo a este grupo.
¿Qué le aportó al Rock Latino? Sinceramente no sé. Pero para mí nadie ha descrito la sensualidad de manera tan poética y rítmica como ellos. Sus canciones hablan del amor evidentemente, pero sobretodo de ese deseo que se siente hacia el otro. Y eso no cualquiera lo puede lograr.
A veces creo que esa frustración hizo que naciera el reggaetón, con “Noche de Sexo” de Winsin y Yandel como estandarte.
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Etiquetas: Entre pulques cervezas y vinos, Pau, Rock Latino, Sensualidad, Sexo, Soda Stereo

30 marzo 2011

Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento...

No sé qué me gusta más de los años sesenta: la revolución cubana, el Che Guevara, la publicación de “Cien Años de Soledad”, la fundación de Rolling Stones, la aparición de los Beatles, los hippies, las revoluciones del 68, o el impacto de la muerte de Marilyn Monroe (Adivinaron, wikipedié década de los 60’s)
Y como no quiero abarcar todos los temas porque luego Leo amenaza con correrme del blog, voy a hablar del tema que más conozco y que hace que mi corazón lata como título de novela de Anahí. O sea a mil por hora.
Siendo yo una bella e inteligente alumna, cuyo talento estaba siendo desperdiciado en la burocrática escuela con orígenes regios, un día soleado de verano me dirigía a mi primera clase de Literatura Latinoamericana con la Dra. Margarita Espinosa con “s”. Era la tercera vez que tenía clases con ella, y todavía me sorprendía su capacidad de intimidarme a través de su dedo amenazador cuyo barniz de uñas siempre iba coordinado con el color de su vestimenta. A pocos profesores les guardo un respeto tan profundo, y a todavía menos los recuerdo con el mismo cariño que a ella, quien a pesar de haber pasado conmigo 1 año y medio, jamás logró aburrirme.
Pero bueno, esto es un post de los años 60’s no de mi amor por Miss Semiótica. Continuemos.
Fue en esa clase donde escuché por primera vez el término “Boom Latinoamericano”. Se refería a la década de los 60’s, donde aparecieron grandes escritores que marcarían el futuro literario de nuestra región. Entre 1960 y 1970, García Márquez publicó “Cien Años de Soledad”, Cortázar su “Rayuela”, Mario Vargas Llosa “La ciudad y los perros” y Carlos Fuentes “La Muerte de Artemio Cruz”. Claro que hubo más autores, pero esos son los más conocidos.
Antes de esa época, los escritores latinoamericanos intentaban imitar estilos de otras partes del mundo, porque no había una corriente originaria de nuestro lado. El romanticismo, el realismo, etc. son corrientes literarias europeas, nacidas en contexto europeo y que respondían a necesidades europeas (y quizás gringas).
Pero en la década de los 60’s muchas cosas cambiaron en nuestra región. Comenzando por la revolución cubana que era interpretado por muchos como el símbolo antigringo y la prueba del triunfo del pueblo sobre la tiranía (años después muchos escritores se arrepentirían de su apoyo a Fidel Castro) O está el famoso viaje del Che Guevara símbolo de la libertad tan necesitada en Latinoamérica y la igualdad prometida. Las revoluciones estudiantiles alrededor del mundo y su impacto en la famosa matanza de Tlatelolco en nuestro país. La crisis de los misiles, el primer disco de Rocío Durcal. Ok, omitan este último dato.
Hay un escrito muy bello de García Márquez que habla de la soledad a la que está condenada América Latina al decir que nadie puede comprendernos porque tenemos una mezcla cultural, política y social tan genuina que ningún modelo exterior logra se ‘acomodar’ a nuestra realidad.
Y eso cambió en los 60’s. Primeramente por lo que sucedía en Cuba, pero también por la aparición de la literatura y su nuevo género, el realismo mágico.
Ustedes queridos lectores ignorantes dirán: ¿Qué es el realismo mágico? Y yo, que ya wikipedié el término para darles una explicación digerible, les explico. Es ver la fantasía o paranormal, como algo cotidiano. ¿Recuerdan Pedro Páramo y sus miles de fantasmas? Eso es realismo mágico. O mejor, el libro de Cien Años de Soledad con los miles de fantasmas de la familia Buendía conviviendo. Eso también es realismo mágico.
Y yo sé que ustedes siempre piensan que soy una exagerada, pero no me importa. Cada uno de los autores que he mencionado (porque he leído al menos un libro de cada uno de ellos) ha provocado que me sienta orgullosa de la zona en la que nací, orgullosa de mi lengua materna, de la grasa en mis caderas, de ese misticismo latinoamericano.
Pero también es triste releerlos, porque en términos contemporáneos, ya no hay escritores así. O al menos no los he encontrado. Ya no existe ese toque de “El Señor Presidente” o hasta la originalidad (por mucho que me duela admitirlo) de Rayuela. Ya todo es la copia de la copia de la copia de la copia de la copia. Y como la gente no lee, pues ni se da cuenta.
¿Cuándo tendremos una nueva década de los 60’s?


**Link del documento de García Márquez aquí
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23 marzo 2011

Juay de rito??

Muy pocas personas lo saben, pero hubo una época en mi vida en la que me di a la tarea de investigar religiones paganas. En aquel entonces, mi nuevo hobbie comenzó un día leyendo la revista “Tú”, biblia adolescente de moda, belleza y relaciones amorosas. Algo así como la Cosmopolitan, pero versión light. Había un artículo sobre una religión llamada “Wicca” con sus respectivos ‘conjuros’ destinados a temas diferentes: amor, dinero, amistades, etc. Lo que me interesaba no era hacerle un amarre a alguien, para ser honesta nunca he creído que esas cosas funcionen. Pero el artículo, breve y mediocremente escrito, llamó mucho mi atención porque describía la historia de esa ‘nueva religión’.
Ustedes se preguntarán, ¿qué tiene que ver esto con el tema de la semana? Pues bueno mis queridos lectores, yo respondo:
Como sabrán, todas las religiones dignas de llamarse religiones, tienen fechas importantes o ‘sagradas’. La religión Wicca no es la excepción, y el día del equinoccio de primavera se celebra el ‘Ostara’, celebración que también era festejada por los celtas.
El Ostara, cuyo vocablo tiene raíces germanas, significa algo así como ‘espíritus luminosos’. Es decir,  se celebra la fiesta de la luz. Los practicantes de esta religión creen que es el día en que la Diosa (porque ellos tienen una diosa y un dios todopoderosos) se despierta de su largo sueño (el invierno) y se encuentra con el Dios (ya bastante crecidito) y comienzan su ciclo de reproducción. Es por eso que las flores comienzan a crecer y los animales a aparearse a partir de esta fecha. 
Es difícil encontrar rituales al respecto, especialmente porque la mayoría son rituales de magia barata. Es decir, el tipo de rituales que uno encuentra en la TvyNovelas para iniciar el año nuevo y cosas así. Y en realidad, la magia de esa fecha radica en que se festeja la vida. Entre más en contacto estemos con la naturaleza es mejor. Yo recuerdo haber leído que la gente que practica esta religión consagra sus energías, rezos o rituales a la Madre Naturaleza, a la que ejemplifican con una planta o algún ser vivo.
No estoy pidiendo que se vuelvan paganos y practiquen esta religión. Aunque si deberían investigar un poco al respecto porque esta interesante. Lo que quiero expresar es que la idea de festejar la vida a nuestro alrededor no parece tan descabellada. Estamos tan acostumbrados a ver plantas, animales o a escuchar el latido de nuestro propio corazón, que no nos damos cuenta del gran milagro de la naturaleza que eso significa.
¿Se han preguntado cuántas coincidencias debieron haber ocurrido para que exista todo lo que hay a nuestro alrededor? Oxígeno, Hidrógeno, Carbono, etc. Todo en cantidades exactas. Un planeta en una posición exacta respecto al sol. Un kilómetro más o uno menos y todo sería diferente. O el milagro del cuerpo humano, que por muchos doctores (mi padre incluido) es la maquina más perfecta que existe en el mundo.
Por eso, yo inicié mi primavera con un propósito: respetar a todos los seres vivos. Eso significa comenzar con mi cuerpo y con los alimentos que ingiero. Continuar con los animales y plantas a mi alrededor. Ecologista si quieren llamarlo. Admiradora de milagros prefiero decirle yo.
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16 marzo 2011

Yo te maldigo, Hernán Cortés.

Ok. Una vez más les voy a fallar. Nunca he viajado por América Latina. Lo más al sur que he estado del Continente Americano es Acapulco. ¡Línchenme!
Me da mucha vergüenza confesar que soy una ignorante en temas de turismo latinoamericano. Especialmente porque siempre he detestado a la gente que pretende conocer todo sólo por el hecho de haber leído. Pero así es como he conocido lo poco (o lo mucho) que sé de América Latina.
Podría hablarles de mi amor por Guatemala, y lo mucho que me gustaría conocer ese país. Porque la combinación de misticismo, dolor, belleza y violencia con que describe Miguel Ángel Asturias a su pueblo, me habla de un país de contrastes y magia. Basta leer “El señor Presidente” u “Hombres de Maíz” para anotarlo en la “To do List”.
O lo mucho que me gustaría conocer Argentina, el país de Borges, de Gardel (que en realidad era francés pero se naturalizo argentino) y mi amadísimo Quino. ¿Qué dolor tan profundo esconde una sociedad que ha producido música como el tango? ¿Por qué amamos a Mafalda pero tenemos tantos prejuicios contra los argentinos? ¿Será verdad que es como un país europeo en Latinoamérica?
Tendría que pasar por Brasil. El país que conocí por una novela (era fan de “El Clon”), que aprendí a sentir con Caetano Veloso, a (intentar) bailar con la samba, a defenderme de manera rítmica con mis intentos fracasados de capoeira y a sufrir con los mundiales de fútbol de la FIFA .
Tengo que conocer Perú y su Machu Picchu para entender qué es lo que destruyó Pizarro. Darle vida a las descripciones de su gente a través de los textos de Vargas Llosa.
O la mítica Colombia, inmortalizada por García Márquez. Con ese misticismo tan latinoamericano, con ese idioma tan nuestro, porque no imagino otro que pudiera expresar tan perfectamente lo que somos. Quiero conocer muchos Macondos, muchas Cándidas Eréndiras, muchos Florentinos Arizas.
Casi al final de mi viaje pasaría por la desconocida Haití. ¿Sabían que fue el primer país latinoamericano en independizarse? Me intriga tanto su cultura. Un país tan sangriento con dictaduras como la de Duvalier. Un país con un “Reino de este Mundo” que fascinó a Carpentier. Un idioma tan suyo como el créole. Una pobreza tan dolorosa que no perdona nada, pero que deja como alimento galletas de barro y la creencia del vudú.
Terminaría con Cuba. El país de la revolución. El que ha producido figuras tan contrastantes como Niurka y Celia Cruz. El país del ritmo, de la pasión, de los ideales. El que inspiró a Martí, el que da sabor a la rumba. El del ron y el mojito.
Y quizá después de mi viaje sólo comprobaría que si nací en esta región no fue por coincidencia. Amo América Latina, a pesar de sus divisiones. Amo su cultura, su gente. Amo su equilibrio racional y espiritual. Amo su gastronomía y amo a su gente. Amos su historia que ahora es la nuestra. Amo su ritmo y el sonido de sus lenguas.
Amo ser parte de algo que en otras partes del mundo aún no logran entender.
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09 marzo 2011

Quédate señor, quédate señor, quédate señor en mí, en mí en mí (8)

Voy a ser honesta. No he viajado mucho por el país. Al menos no comparado con los otros autores de este blog. Si ya sé, es una vergüenza que me ande paseando por tierras franchutes y nunca haya puesto un pie en Palenque, por ejemplo.
El día de hoy voy a hablarles de un viaje que hice cuando tenía 15 años. (Ahórrense el uuuuuuu). El destino: Talpa de Allende.
La familia de mi mamá es muy creyente. Entiéndase que practican la religión católica con asiduidad. Misa cada domingo, participación en los festivales de la iglesia (un día me tocó ser la virgen María), todos los hijos casados por la iglesia y el prefijo “Si dios quiere” a cada plan a futuro que ibas a mencionar. Por ejemplo “‘Si dios quiere’ entraré a la universidad en el 2005”.
Yo crecí en ese ambiente, con una buena educación espiritual equilibrada por mi papá ateo y mi mamá religiosa (Sí, yo también me pregunto por qué se casaron). Dentro del ambiente familiar materno había un viaje que era objeto de culto y envidias. Si eras el elegido para acompañar a tus abuelitos ese año el ojo te temblaba porque era como un sueño hecho realidad. Los que iban siempre juraban que los había cambiado, hablaban maravillas, decían que Dios los había iluminado. Además siempre traían mi postre favorito: Dulce de Guayaba.
Y así, un año me tocó ser la elegida… y mi mamá y mis hermanos también lo fueron. El viaje era todo un rito. Salíamos a las 6 de la mañana con esperanzas de llegar alrededor de las 8 de la noche. Corrían rumores de que mucha gente moría en el camino, porque teníamos que pasar por carreteras que bordeaban las montañas, de esas que no dicen que hay un barranco a 5 cm de tu llanta. Uno se armaba con galletas, libros y demás provisiones. Pero sobretodo, con una BUENA chamarra. Porque en Talpa hace frío, mucho. Y para una costeñita como yo eso es algo exótico.
¡Ah! Olvidé decir que el viaje era colectivo… pero COLECTIVO de verdad. Uno de mis tíos trabajaba para una empresa de transportes, y él organizaba el viaje, los costos y los pagos. Entonces ya se imaginarán, un viaje con 40 personas que en su mayoría no conoces, y que creen que dios les hablará primero a ellas y a ti. ¡Pobres! Si supieran que tengo línea directa…
El día elegido partimos a la aventura. Una cosa me impresionó: la gente que hacía el viaje a pie. Por si no lo saben, Talpa es como el “Santiago de Compostela” del occidente del país. Hay miles de peregrinos cada año.
Partimos y sólo nos detuvimos a comer a mediodía unos ricos tacos de canasta y un cafecito de olla. Muchas horas más tarde llegamos a Talpa. Yo tenía la sensación de que dios me amaba, porque sólo así explico el hecho de que no haya vomitado durante tanta curva ni que el autobús se haya caído en uno de esos precipicios.
Mentiría si digo que me acuerdo de los detalles de la iglesia y el estilo de su construcción. Pero si recuerdo la CANTIDAD de papeles y fotos que inundaban la zona de “peticiones”. Desde el curado de cáncer hasta la señora que se pudo embarazar. De verdad no se imaginan la cantidad. También recuerdo la pelea por tomar un poco de agua bendita. Porque deben saber que es obligación de todo peregrino llenar cuantas botellas pueda de agua bendita de talpa. Y allá es más cotizada que las blusas con 70% de descuento en ZARA. Uno tiene que gritar ‘Lucifer’ para abrirse paso entre la gente. Mi mamá usó una de esas botellas para bendecir la penúltima casa en la que vivimos. Lástima que no funcionó para desaparecer a los demonios que tengo por hermanos (chiste fraternal, un saludo a David y Jorge).
Finalmente, y la mejor parte, regresé con TONELADAS de dulce de guayaba. Tuve mi stock para los siguientes 6 meses… Y esa fue la prueba más grande de que dios me ama. Él sabe que el amor entra por la barriga =).

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02 marzo 2011

"-Te voy a esperar- ¿A qué? - A que me quieras"


-¿Tú qué quieres que te den?
-¿Yo? Lo que me deben, el mundo...
Alfredo
Cinema Paradiso

Mi conocimiento del cine italiano es tan pequeño como la altura de Felipe Calderón (comienzo a sospechar que Leo escogió el tema para impactarnos con su post el viernes). El único director que conozco, y que por “conozco” deben entender que he visto un par de películas suyas, es: Giuseppe Tornatore. Malena (con la bella Monica Bellucci) y Cinema Paradiso. Yo voy a hablar de esta última película.
Un día estaba en mi primera clase del día. De ésas que al Tec de Monterrey le da por meter a las 7 de la mañana sabiendo que su contenido sólo lo seremos capaces de procesar después de las 10. La maestra, quien se distinguía por ser de esos raros especímenes de izquierda en mi muy burguesa escuela, nos traía una sorpresa: ¡íbamos a ver una película!
Mi primer pensamiento fue: “A dormir se ha dicho”.  Pero decidí guardar mi descaro hasta después de los créditos, siquiera para saber quién la dirigía o cómo se llamaba. No pegué el ojo en toda la clase – cine. Y lo peor: mi corazón sufrió porque tuvimos que dividir la película en dos partes, debido a que su duración era mayor a la de mi clase. Y el oso: todo mundo supo que tengo corazón de pollo, porque cuando encendieron las luces yo tenía los ojos más hinchados que un enfermo de conjuntivitis. La amé.
Ustedes, mis queridos lectores tan ansiosos de conocimiento, se deben de estar preguntando el por qué. Y yo, con el conocimiento tan escaso que tengo acerca del cine italiano, pero con el fanatismo de quien ama a muerte una película, les respondo:
El mejor homenaje al cine lo ha hecho sin duda Tornatore. Porque eso es Cinema Paradiso, un homenaje a las grandes películas del cine, tanto italiano como extranjero. Pero sobretodo, a lo que es el cine en realidad: un creador de ilusiones. No por nada los personajes principales se desenvuelven en ese medio. Uno como afamado director de cine y el otro como proyeccionista del único cine de un pueblo perdido en Sicilia.
Mientras la trama se desenvuelve, uno siente bullir la pasión de Giuseppe por el arte cinematográfico a través de la vida de Toto. Primero como el niño que se cuela en el cine hasta que éste pasa ser su segundo hogar, entre afiches de Casablanca y la Strada. Luego, como el joven que se interesa en sus técnicas, en la manera de rodar, de reflejar, de plasmar. Más tarde, como el afamado director de reputación internacional, en quien reconocemos al propio director de la película.
Y mientras tanto, miles de imágenes aparecen ante nuestros ojos referentes al mundo del cine. ¡Hasta Charles Chaplin está ahí!
Cuando la película termina de verdad que no pueden evitar llorar. No sólo por la escena final (Besos, es todo lo que diré), sino porque sabemos que si hay algo que se ha perdido en el cine actual es eso: el arte de hacer sentir.
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23 febrero 2011

Él me mintió, él me dijo que me bajaba de peso y no era verdad (8)

¡Chanfle! Ahora sí no sé ni por dónde comenzar. Nunca he sido deportista, ni me interesa ser deportista. Pero como muchas personas, alguna vez soñé con tener el cuerpo de una deportista… ¡pero eso requería tanto esfuerzo!
Un día, mientras cambiaba de canal compulsivamente en busca de algo que me entretuviera, encontré la solución a ese sueño frustrado. Una mujer con cuerpo atlético prometía que tendría firmeza y musculatura sin derramar una sola gota de sudor. Ella tenía un cuerpo tan definido y un bronceado tan perfecto, que la idea me sedujo. Y agárrense: era una excampeona de algún deporte de esos raros que a nadie le preocupa aprenderse el nombre de los ganadores. Pero excampeona, al fin y al cabo.
Fui feliz por un instante ¿Yo, la señorita nohareejercicioneverandever, con unos muslos que Serena Williams se quedaría pendeja? ¿Sin esfuerzo? ¿Sin sudor? ¿Con 5 minutos diarios? ¿Sin dietas especiales? Pensé que seguramente estaba soñando. Digo, nadie juega con los sentimientos de la gente de esa manera. ¡Imagínense! Lucrar con la grasa de la gente que tanto trabajo les ha costado acumular, con la frustración de no entrar en la talla de pantalones esperada, con el deseo de ser observada con “O” de Oh my God. Y lo que es peor, con las ganas de cambiar todo eso en la comodidad del sillón mientras ves “Teresa”. El paraíso terrenal era mío…
Marqué el número en pantalla. Tenía que apurarme… la promoción que incluía el gel reductor sólo era válida los próximos 5 minutos. Respondieron. Di mi número de tarjeta. Indiqué mi dirección. Voilá! En unos cuantos días podría comenzar a realizar “el milagrito”.
La lentitud del tiempo de esos días sólo fue comparable con el goteo de los minutos cuando mi novio/chavoquemegustaba no iba a la escuela y yo sí. Tachaba los días en el calendario. Me veía en el futuro con mi super bikini rojo pasión. Ya imaginaba al hombre abdomendelavadero que conocería. Sería feliz, linda y sabrosa. Inteligencia ¡pa’ qué te quiero!
Y cuando el aparatejo ese llegó embalado en cartón a micasaessucasa sentí que el poder de Grésicol era mío. ¡Agárrense pinches feas que ahí les voy! Lo tomé, lo utilicé cinco minutos y sonreí… Me movía la lonja como lo prometía. Terminé mi sesión de ejercicio en 5 minutos. A este ritmo Sport City seguramente iba a quebrar. Y así repetí la rutina una y otra y otra y otra y otra y otra vez. Y seguí esperando los resultados una y otra y otra y otra y otra y otra vez.
Me negaba a creer que me habían engañado. La gente no lucra con el deporte. No con esa actividad tan pura y tan olímpicamente griega. Y los griegos son los padres de la Lógica... esa ciencia de la racionalidad. Encendí la tele, pensando en el trajedebañocuerpocompleto que usaría en el siguiente verano. En la bolsa de papel estraza que utilizaría al día siguiente. Comencé a cambiar de canal al mismo ritmo que mis miedos comenzaban a regresar e invadir mi cerebro. Y se atravesó un comercial. Lo ví. Terminó. Y lloré.
Si los pendejos de televisa se burlan de los mexicanos diciéndonos que La Selección Mexicana triunfará en el mundial, que los pinches infomerciales no se burlen de mí.

Nota aclaratoria:
Esta historia es ficticia. Yo tengo un papá especialista en nutrición que me protege de esta clase de ignorancia. ¡Hasta compró el mentado cinturón para demostrarnos que no funciona! Lamento profundamente si mi post hirió susceptibilidades ajenas. Lo siento gente gorda, bajar de peso requiere esfuerzo. Aún trabajo en ello.
Para más información, sigan a mi papá en twitter.
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16 febrero 2011

¿México? ¿Eso con qué se come?

Al pueblo, pan y circo.
Proverbio Romano

 El hombre mediocre no habla nunca,
repite siempre. Juzga a los demás
como los oye juzgar.
Su criterio, carece de iniciativa.

Nadie puede volar donde todos se arrastran.

No basta ser multitud para ser pueblo.
"El Hombre Mediocre"
José Ingenieros 


Hace mucho que tenía ganas de escribir este post, pero no sabía si hacerlo en mi blog personal o aquí. Como el tema de la semana se presta, pues ahí voy:

Detesto ser mexicana. No se confundan, tampoco quiero ser francesa, ni inglesa, ni alemana, ni rusa… Lo detesto, porque el tener un águila con una serpiente en su pico y el semicírculo formado por la leyenda “Estados Unidos Mexicanos”, en mi pasaporte, me condena automáticamente a la clasificación azarosa y desde mi perspectiva, obligada, de tener que actuar según lo que dicta “mi nacionalidad”. Y lo que es peor, tener que respaldar por ese simple hecho, muchas acciones “de defensa” de mi país a riesgo de hacerme llamar “malinchista”. Pero sobretodo, por tener la nacionalidad de un país del que tengo poco de qué sentirme orgullosa.
Les voy a poner un ejemplo, el del famoso Top Gear. Por un par de días, en cada red social que abriera, había muestras de indignación contra las declaraciones realizadas en ése programa. “No dijeron flojos”, “Nos dijeron que nos la pasábamos dormidos”… y nunca falta la declaración grosera acompañada del mexicanísimo chinguensuputamadre. ¿Xenofobia? ¿Discriminación? A mí más bien me pareció que tenían la boca llena de verdad, ¿A poco me van a decir que el Embajador en Reino Unido, Eduardo Medina Mora, se ha distinguido mucho por su arduo trabajo a lo largo de su carrera política? Podría apostarles que si las burlas no hubieran tocado su figura de diplomático, las declaraciones se las habría pasado por L’Arc de Triomphe.
No. No necesito que me vengan a recitar estadísticas que muestren el nivel de pobreza en nuestro país, ni que me hagan una novela acerca de las personas que trabajan de sol a sol para ganar el pan de cada día y mantener a duras penas a su familia. Porque ellos, a diferencia de la gente que le encanta hacer escándalos por nimiedades, están TAN OCUPADOS trabajando, que tomarse la molestia de indignarse por semejantes “atrociades”, resulta más una pérdida de tiempo que una defensa personal o nacional. O en su defecto, ni siquiera se enteraron. Pero claro, en México preferimos hacer el ridículo que aceptar que quizá el otro pudiera tener la razón, que podríamos estar equivocados.
Me da vergüenza que el mundo nos vea así. Y lo que más me da vergüenza es saber que es en parte cierto. Y lo que me da más risa, es saber que el 90% de las personas que se quejaron al respecto y publicaron su enojo, no dieron UN SOLO  argumento razonable para demostrar que no era cierto.
He ahí la raíz del pensamiento mexicano. La No-Argumentación Racional. Se nos ha educado de manera tal, que pensamos que argumentar es denigrar al otro, trasladar el terreno de la discusión a temas personales, burlarnos del razonamiento de los demás. Y la burla, queridos lectores, generalmente no es un argumento. Pero cuando lo llega a ser, requiere altos niveles de cultura y conocimiento previo. Si no, toda la barra cómica de las 10 sería una oda a la racionalidad. Y el Compayito, el Sócrates de nuestros tiempos.
No. No quiero pertenecer a un país que lee menos de 2 libros al año por persona, pero que vende como pan caliente las revistas de espectáculos….  Que contienen  errores de ortografía que dan miedo. Pero claro, casi nadie se da cuenta. En un país donde nadie lee, ¿Quién va fijarse que todo esté escrito correctamente? En un país donde leer es sinónimo de quehueva… ¿Quién se va a poner a decidir por quién votar en las próximas elecciones, con base en sus propuestas? ¡Vamos, decidamos al futuro mandatario del país, al futuro diputado, al presidente municipal, al gobernador! Pero no leamos sus propuestas, porque qué flojera. Mejor elijamos aladindondan frente a la cartilla electoral. ¡No! Mejor el que sea más guapo, qué importa que haya construido la obra vial más inútil en la ciudad.  ¡No, no, no! Ése que saco una manta frente al congreso, diciéndole alcohólico al presidente, que cree que con decir groserías ya está más cerca del pueblo. ¡Ya sé! Mejor votemos por el que sufrió como muchos mexicanos el crimen del país, y regresó con una barba tan larga y tan blanca, que deberíamos darle el voto nada más por puritita piedad.
Total, si la gente no lee, ¿De dónde sacarán argumentos para debatir? ¡Por Dios! No ves que el análisis máximo de los “objetivos” es la versión del Reforma contra la de la Jornada. ¿Con qué cara van a reclamar mayor presupuesto para la educación si la tarea la van a copiar al día siguiente? Claro, “The Girls of the Playboy Mansion” siempre tendrá prioridad. ¿Cómo van a sabremos que nos arreglaron las estadísticas? Como si alguna vez hubieramos puesto atención en la clase de matemáticas o Estadísticas. O como si alguna vez se fueran a poner investigar y compararlas con los datos de otras fuentes. ¿A quién le importa cuántas personas están en la pobreza extrema?  ¿A ti? Sí, a mí también… Discutamos el tema en una cena. ¿Polanco te parece bien?
Ya, mejor, dejemos que nos entretengan. Que nos invadan con cosas inútiles como las declaraciones de cierto programa británico. Que aticen la flama del orgullo nacional negándose a realizar el Año de México en Francia. ¡Ese es México! El que no deja que ningún “galo” le diga qué hacer. ¿Quién  se acuerda que es el mismo donde hace quince días, en Los Pinos, aplicaron el mismo principio con Carmen Aristegui?  Adelante, dejemos que la boda con “La Gaviota” llene nuestros corazones. Olvidémonos de todos los homosexuales que aún no tienen ese derecho en otras partes del país.
Esa es la raíz del mexicano. Somos amantes del circo. Pero como no leemos, se nos olvida que en Roma al menos, también les daban pan…

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08 febrero 2011

¡Ay nanita!

Bueno, yo les voy a platicar de una revista que conocí hace algún tiempo, no por iniciativa propia, sino por recomendación.
La revista se llama “El Chamuco y los hijos del Averno”. Seguramente han escuchado de ella, sino click aquí.
Ustedes, queridos lectores, se preguntarán, ¿Qué tiene que ver eso con el tema de moneros mexicanos?Bueno, esta revista es conocida por sus inteligentes cartones, realizados nada más ni nada menos que por moneros como Rius, El Fisgón, Helguera, etc. Seguramente alguno de estos nombres les suena.
Muchos piensan que es una revista de izquierda. A mí la verdad no me interesa entrar en debates respecto a su tendencia política. Lo que me llama la atención es la manera tan simple que tienen de plasmar problemáticas actuales, de manera tal que sean comprensibles para la mayoría del público lector. Por ejemplo, El Fisgón tiene un cartón cuyo personaje principal es Beba, una mujer de clase baja que por su atuendo podríamos deducir que pertenece a la población indígena o marginada. En los cartones nos damos cuenta que es una persona crítica con el gobierno, informada y que ofrece al lector una explicación sencilla del tema del momento.
Por ejemplo, este de aquí de abajo es acerca de los wikileaks.





¿A poco no le entienden mejor que todos los artículos de prensa que han leído?

Enjoy!
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02 febrero 2011

Haz lo que puedas, con lo que tengas, en donde estés...

"Fotografiar es colocar la cabeza,
 el ojo y el corazón en un mismo eje."
Henry Cartier-Bresso
n

De todas las clases de imágenes que una cámara puede plasmar, mis favoritas son las de la guerra. No es porque sea sádica y me guste ver cuerpos desmembrados con mujeres de fondo en llanto. Me gusta porque para mí hay una línea muy delgada entre una fotografía de guerra y una fotografía amarillista.

Retratar emociones tan fuertes como lo es el dolor, el llanto, la rabia, la tristeza, o momentos como la muerte, en mi opinión debe ser uno de los trabajos más difíciles porque como fotógrafo debes sentir lo que capturas; pero imagínense si un fotógrafo de guerra cargara emocionalmente todo lo que hay a su alrededor… No por nada fotógrafos como Kevin Carter (cuya imagen aparece aquí abajito) se han quitado la vida luego del éxito y fama que obtienen de fotografías que reflejan la miseria del ser humano. 

Kevin Carter. Ganó el premio Pulitzer en 1993 por esta fotografía. Dos meses después se suicida. 

Una de las fotografías más famosas es una capturada por Nick Ut durante la Guerra de Vietnam, que muestra a una niña corriendo luego de un ataque de napalm. Si uno la ve rápidamente, posiblemente ni siquiera nos demos cuenta que la niña se está quemando. Pensamos que llora a causa del bombardeo de su ciudad. Pero si observan detalladamente se darán cuenta que su brazo izquierdo está en llamas. Nick Ut tomó la foto y después tomó a la niña y la llevó a un hospital cercano. El día de hoy ella vive en Canadá y es Embajadora de la UNESCO. 

Nick Ut. También ganó el premio Pulitzer.

¿Entienden a qué me refiero con "la delgada línea" que separa este género del amarillismo?

Pero bueno, este post era porque les quería hablar de algo que se llama "La Agencia Magnum", que es una especie de cooperativa de fotógrafos. Antes de su existencia, los fotógrafos buscaban periódicos, revistas, etc. que les compraran sus fotos. Al comprar las fotos perdían los derechos que tenían sobre ellas, y la empresa adquisidora podía usarlas y usarlas de manera indefinida sin darles regalías. Un buen día, 7 de los mejores fotoperiodistas del mundo se unieron y fundaron esta agencia, que el día de hoy es considerada una de las mejores del mundo. Su fundadores eran nada más y nada menos que: Robert Capa, Henri Cartier- Bresson, David Seymour, Maria Eisner, Rita y Bill Vandivert y George Rodger. 

Yo les voy a hablar de 3 que han cambiado mi visión de la fotografía: 

  • Henri Cartier Bresson.- Es considerado el padre del fotorreportaje, "el ojo del siglo", gracias a su máxima de "retratar el instante decisivo". Fotografió tantos eventos, personas, culturas, etc. que un post no me alcanza para enumerarlas. Personajes como el "Che" Guevara, Edith Piaf, La Guerra Civil Española. Tiene incluso un libro entero dedicado a fotografías de México (denle click al link). Y me encanta, porque cuando ves sus fotografías te das cuentas que todo es perfecto, que cada elemento está conjugado de una manera tan armónica que no puedes sino pensar, que si algo cambiara, la sensación que tienes al mirarla no sería la misma. Murió a principios del siglo XXI, y fue una pérdida tan grande que diarios de todo el mundo, como Le Monde o el New York Times, le dedicaron páginas enteras a su biografía y obras. 
Sevilla, 1933. Guerra Civil Española.
  • Robert Capa.- Es el MEJOR fotógrafo de guerra de la corta historia de la cámara fotográfica. Punto. Cubrió la Guerra Civil Española, La segunda guerra Sino-japonesa, la Segunda Guerra Mundial en África del Norte, durante el desembarco en Normandía, el proceso de formación del Estado de Israel y la Guerra de Indochina. Es en esta última donde moriría, cuando pisó una mina terrestre. Su frase más famosa es:  Si ta photo n'est pas bonne, c'est que tu n'étais pas assez prês. O en español: "Si tu foto no es buena, es que no estabas lo suficientemente cerca". ¡Y vaya que el estuvo muy cerca!
Soldado Caído. La Fotografía más célebre de Capa tomada durante la Guerra Civil Española. 

Desembarco en Normandía. Muestra a un soldado que debido al peso de su metralleta y su mochila no podía salir del agua. Más que eso, a mi me refleja la confusión que todos los presentes sentían en ese momento.
  • George Rodger.-  Se retiró voluntariamente de la fotografía de guerra, luego de haber retratado la salida de los presos de los campos de concentraciones y las guerras en el Oeste de África. Su trauma durante estos acontecimientos fue tan grande, que decidió aislarse en el continente africano y capturar imágenes de paisajes, costumbres, culturas, etc. Sus fotos son de una brutalidad impactante. No dan asco ni provocan repulsión como las de periódicos como "El Alarma". Dan terror, porque mientras las observas te das cuenta qué tan bajo puede llegar el ser humano, y lo equivocado que estaba Rosseau cuando afirmaba que todos los hombres son buenos por naturaleza. 
Campo de Concentración Berger - Belsen 1945. 

Protesta contra la Guerra. Inglaterra.
África.

Quizá para ellos, su manera de luchar contra la guerra era retratándola. Dejándonos un legado gráfico acerca de todo aquello que no funcionaba y, como las fotos de Rodger, de todo aquello que deberíamos preservar. 

Y bueno, les dejo un par de links interesantes. 
Click aquí.  Y aquí. 


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26 enero 2011

Tan lejos de Dios, y tan cerca de los Estados Unidos.

Esta frase tan famosa es de la autoría del Ex Presidente/ dictador Porfirio Díaz. Y en parte tiene razón, si nos ponemos a analizar detalladamente las problemáticas actuales del continente americano, nuestro vecino del norte probablemente tendría alguna participación. La entrada de migrantes a través de la frontera sur de nuestro país no es la excepción.

En el año 2000 (hace ya 10 añitos), la ONU calculaba que de cada 175 migrantes que había en el mundo, 35 residían en Estados Unidos. Y de los 3 millones de migrantes que se movilizaban cada año con el esquema Sur – Norte (es decir, migrantes de países ‘pobres’ hacia países ‘ricos’), la mitad tenían ése país como destino. Y eso que sólo contabilizaron a los “legales”, agréguenle 1 millón más por los ilegales. En resumen, es la frontera más activa del mundo entero.

Por otra parte, tenemos la historia de nuestra frontera sur. Por si no lo sabían, gran parte de los territorios de Centroamérica pertenecían a lo que se conocía como “La Nueva España” (México incluído). Sin embargo, estaba subdividida en varias capitanías. Chiapas por ejemplo, respondía a la capitanía de Guatemala, por lo que históricamente ha estado muy ligado a ese país. Eso sin mencionar que comparten historia prehispánica por la civilización maya, con todas las implicaciones culturales que hay de por medio: lenguaje, cosmovisión, tradiciones, etc. ¿Cómo fue que Chiapas pasó a nuestro territorio? Pues porque en 1821, cuando se firma la independencia de México, les dieron a elegir entre quedarse como parte de Guatemala o pasar a ser parte de México. La historia oficial nos dice que la mayoría decidió que el territorio fuera parte de éste último. Las malas lenguas, que los obligaron.

Aunado a esto, tenemos el tema del narcotráfico. Se estima que el 90% de la mariguana y el 30% de la cocaína que se consume en Estados Unidos son controlados por cárteles mexicanos, cuyo producto no siempre es cultivado en México, sino que proviene de otros países de América Latina, como Colombia. Esto transforma la zona de América Central en un corredor perfecto para la droga, pues se trata de una zona con alta inestabilidad política (recordemos el golpe de estado en Honduras en el 2009), profundos problemas económicos, y sobretodo conflictos sociales importantes. Basta con mencionar a la tan afamada organización criminal “Mara Salvatrucha”. (Para más información, vean el documental llamado “Sin Nombre”. Su director murió a manos de miembros de esta banda).

Y ustedes se preguntarán, ¿Esto qué tiene que ver con la migración del sur del país?

Pues que el conjunto de todas estas variables son la receta perfecta para crear una “bomba” en la frontera sur. Me explico.
Los estados que comparten la frontera en el sur de nuestro país, son estados que:
  1. 1.    Tienen altas concentraciones de población indígena.
  2. 2.    Comparten episodios históricos de una manera más cercana con el resto de América Central que el resto de la población mexicana.
  3. 3.    Tiene una geografía accidentada, con selvas espesas, montañas y ríos.

Resultado: Una población con sentimiento de no pertenencia al resto del país, empezando por los dialectos indígenas (que en muchos lugares son más hablados que el propio español), y una frontera difícil de vigilar debido a su geografía, tanto en términos de migración como en términos de nuestra propia justicia interna. Y bueno, además con la corrupción de nuestro país, tenemos un resultado más que deprimente.

Si a esto le sumamos que del otro lado de nuestro país tenemos a un vecino que para muchos es la antítesis de América Central: tiene una economía prometedora, estabilidad política y en teoría (según como nos venden el American Dream) calma social. Esto nos da como resultado una meta bastante jugosa, como lo es llegar a los Estados Unidos.

Y finalmente, el elemento crucial, el por qué. Y aquí les van varias respuestas: porque trafican droga, porque huyen de conflictos políticos de su propio país, porque forman parte del “mercado negro” de esclavos de nuestros días, porque quieren un nivel mejor. Y les tengo otra, que una vez escuché en mi clase de Comunicación Intercultural, porque las comunidades mayas no conciben dentro de su cosmovisión el término fronteras, por lo que existen familias que comparten miembros en ambos lados de la frontera, y van y vienen de manera indiferente, hasta ¡zum! Un día los atrapa migración.

Así que imaginemos a un migrante por ejemplo de El Salvador. En su país las condiciones de trabajo son casi esclavistas. Su salario no le alcanza para mantener a su familia. Decide irse tras el sueño americano. Le paga a un intermediario, que le promete llevarlo derechito a Estados Unidos.

O quizá debido a las condiciones difíciles en su país de origen, entra en contacto con las mafias locales y se convierte en lo que se conoce como “mulas” (personas que transportan la droga). Su objetivo es entregar la mercancía con algún representante de algún cártel de drogas mexicano.
Y un día, llegan a la frontera con México. Y los agentes de migración lo atrapan.

Opción a) (en mi pesimista opinión la menos probable) Nos tocan agentes de migración honestos y lo llevan ante la justicia. Lo deportan, aunque ¡OJO! Eso no quiere decir que dejará de intentarlo, a menos que las condiciones de su país mejoren.

Opción b) Nos tocan agentes de migración corruptos. Y claro, piensan “¡Ay, es salvadoreño!, ¿quién va reclamar por él si en su país están igual o peor que nosotros?”. Y escudándose en la corrupción existente en AMBOS países, lo venden como esclavo laboral, sexual, etc.

Opción c) Nos tocan agentes de migración corruptos. Y a pesar de todas las ganas que tienen de sacar dinero extra de ese migrante, pues no pueden porque viene protegido por los Señores de las Drogas. Entonces lo dejan pasar, y la mercancía es entregada y después redistribuida en el mercado estadounidense, alimentando así la producción de la misma en sus países de origen.

¿Qué quiero decir con todo esto?
Si, es cierto que el problema de migración en la frontera sur de nuestro país (y los derechos humanos que se violan en el proceso) debe ser afrontado por el Gobierno mexicano. Pero también es cierto que si existen tantos migrantes ilegales que intentan cruzar la frontera, es porque algo no está bien en sus países. Y mientras no se tenga un acuerdo conjunto y se decida trabajar a la par para solucionar el problema con una responsabilidad real y un compromiso sólido, poco se podrá hacer.

Porque eso sí, nuestro vecino del norte siempre va a resultar tentador, mientras sigan siendo “La Tierra elegida de Dios”.
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Etiquetas: Centroamérica, Entre pulques cervezas y vinos, México, migración, Pau
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